ICE tiene acceso a datos de placas de auto para chequear a inmigrantes

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Así funciona el sistema de "Vigilant Solutions".
Así funciona el sistema de “Vigilant Solutions”.

Redacción LTH
Para nadie es un secreto que por necesidad —al vivir en suburbios, como es el caso de Long Island, y tener un auto es vital para ir a trabajar o movilizar a su familia— cientos de miles, o tal vez millones de indocumentados, compran un auto y lo manejan sin tener una licencia. Ahora, sin embargo, deberán tener cuidado extremo porque ICE empezará a rastrear las placas de los vehículos en todo el país.
El rastreo de las placas será posible luego de que la agencia de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) firmó un contrato con la compañía TRSS —que trabaja conjuntamente con “Vigilant Solutions” para dar este servicio— y poder acceder a una base nacional de datos con más 2,000 millones de placas en todos los estados, estrategia que será usada como “una herramienta de apoyo de sus investigaciones”, dijo Dani Bennett, vocero de ICE, en un comunicado publicado por el portal The Verge.
Lo anterior quiere decir que los agentes de ICE podrán rastrear los registros y datos de ubicación de un auto en los últimos cinco años, lo que los pueden llevar a la dirección de un sujeto determinado, los sitios que frecuenta y las personas asociadas con ese vehículo.

Seguidos en tiempo real
“Vigilant Solutions” acumula miles de millones de datos que provienen de varias agencias de seguridad locales y empresas privadas de autos, según explica The Verge, que dio la primicia informativa del contrato. Cada mes, a través de los sistemas de GPS, generan unos 100 millones de hallazgos, con la fecha, la hora y el lugar donde fue visto el carro.
Con la información en sus manos, los agentes de ICE no solo podrán seguir los movimientos de un auto en los últimos cinco años, lo que puede dar pistas de la vivienda de alguien, también les permitirá hacer seguimientos de ubicación en tiempo real, para capturar, detener y, eventualmente, deportar a un inmigrante indocumentado.

“Lista de autos más buscados”
“Sabiendo las ubicaciones anteriores de un vehículo, podemos determinar el paradero de los sujetos de investigaciones criminales o inmigrantes que son prioridad (para detenerlos) y facilitar su interdicción y deportación”, explicó un oficial de evaluación de privacidad, según The Verge. “En algunos casos, cuando otras pistas se han vuelto obsoletas, la disponibilidad de datos comerciales del sistema LPR (License Plate Recognition) puede ser la única forma viable de encontrar al sujeto” buscado.
Los agentes de ICE también recibirán mensajes instantáneos de algunas placas en particular, si forman parte de la llamada “lista de más buscados”, según el reporte de The Verge.

Un sistema que rastreará a todos
Los nuevos poderes de ICE han causado una nueva alarma porque la agencia está expandiendo las deportaciones más allá de los delincuentes criminales, y se cree que su aplicación está causada por motivos políticos —a causa de la ya conocida campaña anti-inmigrante del gobierno de Trump, para expulsar del país a la mayor cantidad posible de los 10 millones de indocumentados que viven en el país.
Y para los grupos de libertades civiles, las implicaciones van más allá de la inmigración. “Hay personas circulando en nuestra sociedad que no están documentadas”, dice el analista senior de políticas Jay Stanley, que estudia los lectores de matrículas con la ACLU. “Como sociedad, más allá de nuestro deseo encontrar a esas personas, ¿estamos dispuestos a dejar que nuestro gobierno cree una infraestructura que nos rastree a todos?”.

Sin ningún escrutinio
En este contexto, la mayor preocupación de los críticos es la gran escala de la red de Vigilant, ensamblada casi por completo fuera del escrutinio y la responsabilidad pública. “Si ICE fuera a proponer un sistema que hiciera lo que hace Vigilant, habría un gran alboroto por la privacidad y no creo que el Congreso lo aprobaría”, dice Stanley. “Pero debido a que es un contrato privado, pueden eludir ese proceso”.
La agencia ya había intentado obtener dicha base de datos en 2014, pero debido a preocupaciones sobre la privacidad, canceló la solicitud y realizó una evaluación de impacto de privacidad. Bennett sostuvo que el nuevo contrato debe cumplir con esa valoración, que según ella tiene “los requisitos más estrictos que se conocen se han aplicado al uso de esta tecnología”.