El gobierno de Trump purga del Ejército de EE.UU. a los inmigrantes

81

En lo que parece ser otra movida del gobierno de Trump en su campaña anti-inmigrante, que tiene las características de una limpieza étnica, el Ejército de Estados Unidos comenzó a dar de baja a los inmigrantes que se enlistaron en el ejército, bajo la promesa de que su servicio los llevaría a obtener la ciudadanía de Estados Unidos.
Redacción LTH
La denuncia fue realizada por los abogados que representan a una 40 personas, reclutadas a través del programa “Military Accessions Vital to National Interest” o MAVNI, destinado a atraer a los reclutas talentosos y que fueron dados de baja o su estado militar ha sido puesto en duda.
Algunos reclutas dijeron que no se les dio ninguna razón para despedirlos, mientras que otros dicen que los vínculos personales con familiares que viven en el extranjero, los llevaron a ser etiquetados como riesgos para la seguridad nacional, según un reporte de la agencia The Associated Press (AP).
Margaret Stock, abogada de inmigración con sede en Alaska y una teniente coronel retirada de las Reservas del Ejército que ayudó a crear el programa MAVNI, dijo que en los casos que conoció, el Departamento de Defensa dijo que no pudo someter a los soldados a las exhaustivas comprobaciones de antecedentes, que incluyen revisiones de la CIA, el FBI y la Agencia Nacional de Inteligencia, además de entrevistas de contrainteligencia. Por ello, por defecto, no cumplen con los requisitos de antecedentes exigidos.

Diez mil inmigrantes en el Ejército
Durante años, Estados Unidos permitió a inmigrantes calificados con estatus legal enlistarse bajo el programa MAVNI, y obtener lo que el presidente Bush llamó la “naturalización acelerada” por su servicio militar. Muchos fueron reclutados para cubrir puestos que requieren experiencia médica o habilidades lingüísticas específicas, incluidos el chino mandarín y el ruso, según The Washington Post (WP).
De acuerdo a los reportes, se calcula que hay alrededor de 10 mil reclutas en el Ejército que están sirviendo bajo el programa que les permite obtener la ciudadanía, y los enlistados deben de ser dados de baja de forma honorable. Sin embargo, algunos abogados le dijeron a AP que sus clientes reclutas retirados del Ejército no recibieron una designación honorable ni deshonrosa, sino más bien, una “despedida no caracterizada”.
La agencia AP no ha confirmado cuántos reclutas inmigrantes han sido dado de baja, y tanto el Pentágono como el Ejército declinaron comentar a AP.

Impedidos de la naturalización
El Pentágono suspendió MAVNI el otoño pasado y canceló los contratos para cientos de reclutas en medio de las críticas de que el programa se había vuelto demasiado difícil de navegar, debido a revisiones de antecedentes cada vez más detalladas, reportó el WP.
Para naturalizarse estadounidenses, los miembros de las fuerzas armadas necesitan una designación de servicio honorable, la cual pueden obtener incluso después de sólo unos días en el campo de entrenamiento. Sin embargo, a los miembros que fueron dados de baja recientemente, les habían aplazado su entrenamiento básico para que no pudieran naturalizarse.
Si se comprueba que la medida afectará a una gran parte de los 10,000 reclutas ingresados bajo el programa especial, eso será otra señal indiscutible del esfuerzo del gobierno de Trump para controlar el acceso de los inmigrantes a los Estados Unidos —como ha sido la retórica del presidente, incluso, desde su campaña presidencial. Pero los reclutas del Ejército no se están quedando con las manos cruzadas.

Sin la oportunidad de defenderse
Al menos uno de ellos, Lucas Calixto, entabló una demanda ante la Corte Federal de Estados Unidos en el Distrito de Columbia, diciendo que sirvió durante más de dos años antes de que lo echaran sin miramientos, incluso después de ser ascendido a soldado de segundo rango.
“Ahora, la gran sensación que tenía cuando me alisté se ha esfumado”, declaró Calixto, de 28 años y origen brasileño. “No entiendo por qué está ocurriendo esto”, dijo el ex soldado al WP.
Calixto, que reside en Massachusetts y llegó a Estados Unidos cuando tenía 12 años, alega que el Departamento de Defensa no le dio oportunidad de defenderse ni de recurrir el fallo. Agregó que no recibió otro motivo concreto más allá de “seguridad personal”.

Tratado “como si fuera basura”
Un ciudadano iraní que viajó a Estados Unidos para estudiar un título de posgrado en ingeniería contó a la AP que se alistó en el programa con el objetivo de lograr formación médica. Dijo que se sentía orgulloso de “hacerlo todo de forma legal y vivir una vida honrada”. Se enteró de su salida del ejército hace unas semanas.
“Es terrible porque puse mi vida en peligro por este país, pero siento que me están tratando como si fuera basura”, dijo hablando bajo condición de anonimato por temor a su seguridad.
“Los inmigrantes han servido al Ejército desde 1775”, puntualizó la abogada Stock. “No habríamos ganado la revolución sin ellos y no vamos a ganar la guerra mundial contra el terrorismo hoy sin inmigrantes”.