Francia está en la final, Umtiti fue el héroe inesperado

104
Samuel Umtiti en el momento preciso que anota su gol contra Bélgica, que le dio a Francia el pase a la final. Foto: Xinhua

Fuente: ESPN
Samuel Umtiti, quien en 22 partidos disputados con la selección francesa había anotado dos goles en sendos amistosos contra Inglaterra e Italia, se convirtió este martes 10 de julio en el héroe inesperado del seleccionado de Francia, al conseguir el tanto con el que el equipo de su país, 20 años después, consiguió el billete para la final del Mundial.
Acostumbrados los focos a Griezmann o Mbappé, a Pogba e incluso a Lloris, el central del Barcelona vivió su momento eterno a la salida de un córner botado por Griezmann, adelantándose en el salto a Fellaini y conectando un excepcional remate de cabeza ante el que no pudo responder el excepcional Courtois.
Francia repitió, de hecho, el guion de 1998. Si entonces fue Lilian Thuram quien tomó el protagonismo reservado a los cracks para marcar en la semifinal contra Croacia los goles que le dieron el pase a la final a la Francia de Zidane, ahora fue otro defensa, Umtiti, el señalado por la providencia.

Partido digno de la grandeza
Quiso ganar Francia y, también, quiso hacerlo Bélgica. Fue un partido digno de la grandeza de la ocasión con dos equipos atrevidos, verticales y brillantes que se fueron estrellando ahora contra Courtois, ahora contra Lloris, un toma y daca constante en el que a la solvencia y electricidad gala respondieron los Diablos Rojos con la espectacularidad dirigida por Hazard, al frente las operaciones que acabaron por demostrarse inútiles ante la excelente defensa del grupo de Deschamps.
Fellaini, precisamente un jugador que tiene un juego aéreo soberbio, anduvo entre lento y despistado en el momento de la verdad. Como quien no quiere la cosa, Umtiti se colocó algo alejado de la corona del área pequeña y en cuanto voló el balón centrado por Griezmann entró con todo, con un remate tan poderoso como inalcanzable para Courtois.
Y que se convirtió en definitivo, a la postre, para explicar la mínima diferencia entre el ganador y el perdedor. Futbolista de pocos goles (solo suma dos con el Barça en 83 partidos oficiales), Umtiti alcanzó la gloria en San Petersburgo.

La maldición del entrenador
El español Roberto Martínez no pudo evitar la maldición del entrenador extranjero, ya que todas las selecciones campeonas del mundo de la historia lo han sido con técnicos autóctonos.
El técnico español, nacido en Balaguer (Lleida), que cumplirá el próximo 13 de julio 45 años, no pudo unir su nombre a los de dos mitos como el inglés George Raynor y el austríaco Ernst Happel, que alcanzaron la final con selecciones distintas a las de sus países.
Raynor llevó a la selección de Suecia a la final del Mundial disputado en el país nórdico en 1952 y Happel a la de Holanda a la de Argentina 1978. Pero ninguno ganó.
Ambos perdieron en el encuentro definitivo. Roberto Martínez tampoco pudo emular a Vicente del Bosque y convertirse en el segundo técnico español en alcanzar una final. El preparador salmantino lo logró con España en Sudáfrica 2010, en la que se alzó con el título mundial.
Por su parte, Didier Deschamps se convirtió en el tercer técnico francés en llegar a una final de una Copa del Mundo. Aime Jacquet llevó a los “bleus” al título en París en 1998 frente a Brasil y Raymond Domenech perdió con el “XI del Gallo” la de 2006 ante Alemania.