La crisis de las familias de los deportados que ahora piden ayuda

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José, un inmigrante que fue detenido por ICE, lo que dejó en el desamparo a sus dos pequeñas hijas. Foto: GoFundme

La deportación del padre o la madre inmigrante de una familia, no solo significa un duro golpe sicológico por la separación, sino también por la pérdida de uno de los pilares del sustento económico de la familia. La consecuencia, nuevas familias sumidas en la pobreza súbita que buscan la ayuda del público para sostenerse.
Redacción LTH
En la guerra total del gobierno de Trump contra los inmigrantes, es cada vez mayor el número de las familias que, afectadas por la política anti-inmigrante del gobierno de Trump, deben pedir ayuda al público para costear la defensa legal del pariente detenido por ICE (sino es deportado sumariamente), la vivienda, la alimentación y los servicios básicos, según advierten las organizaciones de defensa de los inmigrantes.
Los llamados de solidaridad para ayudar a hijos de inmigrantes arrestados o deportados se escuchan de costa a costa en todo el país.
“Ahora estamos viendo más necesidad en las familias que quedan endeudadas, por los costos legales, o sin el ser querido que mantenía el hogar”, asegura Jorge Mario Cabrera, vocero de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (Chirla), en un reporte de la agencia EFE.

Era el sostén de 5 hijos y su esposa
Mientras las organizaciones se enfocan en proveer asesoría legal a los afectados, la ayuda para costear el día a día está quedando en manos del público.
Un ejemplo de este calvario es el pedido de ayuda de los cinco hijos de Jesús, quién fue detenido por oficiales del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) el pasado 23 de mayo.
La familia del inmigrante, que era el único sostén económico para su mujer, que padece epilepsia, y sus hijos, no ha podido pagar el alquiler de la vivienda que habita y está a punto de ser desalojada de su vivienda en el condado Orange, California.
La familia se vio obligada a abrir una cuenta en el sitio Gofundme para recolectar dinero con urgencia.

Casado con una ciudadana y deportado
Ana Castillo es otra ciudadana estadounidense que, a pesar de intentar regularizar el estatus de su esposo, Marlon Castillo, terminó convirtiéndose en madre soltera de dos niñas.
Su esposo, un inmigrante guatemalteco de 46 años fue detenido en medio de una cita en el Servicio de Ciudadanía de Inmigración (USCIS) para regularizar su estatus el pasado 21 de mayo y, a pesar de las súplicas de su familia, quince días después fue expulsado del país.
Los compañeros de la Universidad del Sur de California, donde Castillo trabaja, abrieron una colecta para ayudarle a pagar los gastos mientras ella intenta por las vías legales traer a su esposo de regreso.

Hijos que quedan desprotegidos
En esta coyuntura el único camino que activistas como Cabrera tienen es apelar a la solidaridad del público y de sus amigos.
En otro estado, InquilinXs UnidXs por Justicia en Minneapolis está utilizando la misma estrategia. Aunque se dedican a luchar por el acceso a viviendas, los activistas tuvieron que apoyar a Mario, un inmigrante ecuatoriano detenido esta semana, y abrir una colecta. La petición está acompañada de la foto del pequeño Kevin, que quedó desprotegido tras el arresto de su padre.
Y no muy lejos de donde vive Kevin, en St. Paul, los cinco hijos de Laura Moreno también apelaron a la solidaridad del público. La inmigrante fue detenida el 17 de julio por evadir una orden de deportación de 1999.

Más de 20,000 niños afectados
Y la crisis es tal que las quedan virtualmente desarticuladas. Una investigación del Centro para la Innovación de la Justicia Racial estimó que en el 2016 más de 20,000 niños terminaron viviendo en hogares de paso después que sus padres fueron deportados.
Ahora la política de “tolerancia cero” que está aplicando el Gobierno Donald Trump está causando una crisis sin precedentes, de acuerdo con Maru Mora-Villalpando, fundadora de Latino Advocacy, organización basada en Seattle.
“Es como un secuestro porque se llevan al proveedor (económico de la familia) pero además las familias tienen que preocuparse por pagar el rescate, o sea la defensa legal, pero eso no garantiza que la persona regrese” explica.

Se quedan solteros a la fuerza
Mora-Villalpando advierte que además de los gastos de vivienda, alimentación, transporte y salud, las familias deben asumir los costos legales de defensa del detenido y de permanencia en la cárcel, que incluye dinero para las llamadas y otros gastos.
La gran mayoría de los deportados son hombres.
“Aunque estaban casadas y compartían responsabilidades con sus esposos, ahora miles de mujeres se están convirtiendo en madres solteras y cabezas de familia por la política de este gobierno”, apunta Mora-Villalpando.

Asistencia muy limitada
El futuro económico para estas familias no parece ser muy halagüeño. Cabrera advierte de que “lo peor de todo es que la asistencia económica organizada es muy limitada o casi inexistente”
Mora-Villalpando agrega que la situación se complica aún más cuando la persona que queda a cargo de los niños es indocumentada.
“Con este gobierno no se atreven a pedir ayuda para niños estadounidenses por temor a ser también deportados”, dice.

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