Candidato a presidente Josué Alvarado, un salvadoreño de la diáspora

104
Josué Alvarado, candidato presidencial de El Salvador, por el partido Vamos.

Por Danny Mendoza
Josué Alvarado fue un inmigrante salvadoreño en los Estados Unidos en los años 1980’s, que posteriormente tuvo éxito en el área empresarial y hoy en día, como un ejemplo del poder que podría tener la diáspora salvadoreña en el futuro de su país, es uno de los candidatos a la presidencia de El Salvador en los comicios de febrero del 2019,
Alvarado, originario del Departamento de La Unión y de 62 años, junto con Roberto Rivera Ocampo, candidato a la Vicepresidencia, conforman la fórmula presidencial del nuevo partido VAMOS, que nació en el 2017 con el apoyo de varios grupos de salvadoreños que residen en los EE.UU.
El objetivo de VAMOS, según sus fundadores, intenta reimplantar la fe en la diáspora salvadoreña en los EE.UU., entre los cuales un enorme sector vive momentos de incertidumbre ante las políticas migratorias del gobierno del presidente Donald Trump.

La MS-13 es una pandilla muy temida entre la comunidad latina en Long Island, a la cual le adjudican varios asesinatos en los últimos años, algo que ha sido utilizado por el presidente Trump para poner en marcha su política anti-inmigrante que, entre otras cosas, ha llevado a la separación de familias. ¿Es su prioridad el combatir la emigración ilegal de las pandillas, el mayor problema de su país y que medidas de acción tomaría?
Alvarado: Sabemos que el flagelo de la violencia que genera las maras y las pandillas en El Salvador es fuerte. De ser gobierno nuestra prioridad sería, primeramente, despolitizar el problema de la inseguridad ya que, desafortunadamente, la clase política de nuestro país la ha politizado. En nuestro gobierno consideraremos directamente buscar una solución y tomarlo con la seriedad que merece, con carácter de urgencia.
Ocampo: Nosotros lamentamos que El Salvador sea conocido por el fenómeno de las pandillas. El abandono del estado ha obligado a muchos jóvenes a involucrarse en ellas. El plan de nación debe incluir medidas bien concretas con el tema migratorio. El Salvador y EE.UU. tenemos que empezar a frenar la emigración ilegal por todos los riesgos que ello implica.

Se estima que en el 2017, el 97% de las remesas a El Salvador provenían de la diáspora en EE.UU. Muchos salvadoreños dueños de negocios locales que han tenido éxito en la comunidad de Long Island, quisieran invertir en su patria ¿Es la diáspora salvadoreña el motor económico de su país?
Alvarado: Sí lo es, pero lamentablemente los gobiernos del pasado no lo han reconocido. La remesa que llega sobrepasa los 5,000 millones de dólares anuales. En nuestro gobierno trabajaremos para darles las condiciones a todos nuestros hermanos salvadoreños en EE.UU. que quieran invertir en El Salvador y que puedan tener un país que les reciba en condiciones favorables. Soy el único candidato que conozco y reconozco el aporte de nuestros hermanos salvadoreños, por lo cual ya estamos trabajando propuestas que les beneficien directamente. Yo soy parte de la diáspora y conozco las dificultades a las que nos enfrentamos en este país.

El Departamento de Seguridad Nacional autorizó la última extensión del Estatus de Protección Temporal (TPS) que terminará el 9 de septiembre de 2019. Alrededor de 200,000 salvadoreños en Estados Unidos, unos 16,000 en Nueva York, son beneficiarios del TPS, y viven momentos de angustia e incertidumbre. ¿Qué alternativas les ofrecería su gobierno a estos salvadoreños?
Alvarado: Desde el primer día, como gobierno, buscaremos como mejorar las relaciones con Estados Unidos, ya que en este país tenemos casi 3 millones de conciudadanos. Trataremos de lograr algún beneficio en los primeros meses de gobierno para nuestros hermanos “tepesianos” que están en el limbo. Si al final ellos son obligados a regresar, queremos dejarle saber que VAMOS trabajara arduamente para darles las respuestas concretas porque somos parte de ellos.
Ocampo: La repatriación es casi inevitable. Tenemos que reformar el servicio exterior, muchas de las personas beneficiarias del TPS han estado desatendidas. Estamos diseñando un plan para el retorno de estas personas, que incluye la certificación de las habilidades que han adquirido en los años que han vivido en EE.UU., en trabajos como la construcción y otros. Tenemos que tener un plan de contingencia para apoyar a los salvadoreños que necesitan volver a comenzar. El Salvador tiene que ser un país de acogida para sus compatriotas.

¿Cree usted que El Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y el gobierno de izquierda del ex guerrillero Salvador Sánchez Cerén, les han fallado a los salvadoreños en Estados Unidos? ¿La diáspora ha sido marginada de la política en el Salvador?
Alvarado: Sí, y no solamente el gobierno de Sánchez Cerén, sino que los cinco gobiernos anteriores han hecho poco o nada. Lamentablemente, nuestros hermanos salvadoreños vieron (con esperanza) que podía haber un interés de los gobiernos de izquierda para con la diáspora, pero la muestra está que no hubo atención ni interés por resolver, apoyar o estar presente con los salvadoreños en EE.UU. Eso lo resiente la comunidad de salvadoreños en este país.

Usted compite contra rostros conocidos en la arena política de El Salvador como el ex Alcalde de San Salvador, Nayib Bukele y demás candidatos que llevan ventaja sobre usted en las encuestas. ¿Porque debe ser Josué Alvarado y el partido Vamos el futuro de El Salvador?
Alvarado: El salvadoreño que vive dentro y fuera de nuestras fronteras, se ha dado cuenta del nivel de corrupción en nuestro país. Todos los partidos actuales están envueltos en una corrupción multimillonaria. Hay un ex presidente preso y otro prófugo. Asimismo, se dice que el actual presidente también está salpicado. Nuestro partido nace de la necesidad de la población de tener alguien que los represente dignamente. Nos hemos unido un grupo de hermanos salvadoreños viviendo en EEUU y en El Salvador para crear una nueva fuerza política, que dé respuestas a las necesidades de todos nuestros hermanos salvadoreños a quienes se les ha defraudado por treinta años.

Es muy importante la participación cívica y política de la diáspora en las elecciones presidenciales del 2019. ¿Qué mensaje le envía a usted a la diáspora salvadoreña para que se animen a darle su voto?
Alvarado: Te menciono que, lamentablemente, para los partidos políticos actuales no hay un interés directo en la votación de la diáspora. En las elecciones pasadas alrededor de 2500 votantes pudieron ejercer el sufragio. La información para los hermanos salvadoreños ha sido bien limitada. Los consulados ponen el proceso muy exigido para ejercer el sufragio. En nuestro gobierno estaremos proyectando facilitar a nuestros hermanos salvadoreños el proceso de incidir de una forma directa con el voto. Es un compromiso que tenemos el fomentar un mayor desarrollo de votantes aquí en EE.UU., porque no es posible que el 30% de nuestros hermanos viven aquí y no pueden elegir las autoridades que buscan quien los represente.

Danny Mendoza es un MA en Political Science.

Dejar respuesta

¡Por favor ingresa tu comentario!
Por favor ingresa tu nombre aquí