El DHS mintió descaradamente sobre la separación familiar

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Por Patrick Young, Esq.
Un nuevo informe de la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional, ofrece detalles impactantes del total fracaso del gobierno de Trump para proporcionar el cuidado a los niños que arrancó de las manos de sus padres en la frontera, bajo su ahora infame política de “tolerancia cero”. El informe también detalla la información errónea utilizada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus siglas en inglés) para encubrir el abuso de los niños.
Según el informe, el DHS “no estaba completamente preparado para implementar la Política de Tolerancia Cero, o para lidiar con ciertos efectos de la política luego de la implementación”. Esto subraya la falta de interés y preocupación del gobierno por el bienestar de los niños y el sufrimiento de las familias.

Gobierno alentó al cruce ilegal
El informe encontró que muchos de los cruces fronterizos ilegales, en realidad, fueron alentados por la Patrulla Fronteriza. Cabe recordar que el gobierno de Trump insistió en que cualquier solicitante de asilo que no se presentara en un puerto de entrada, debía ser tratado como un delincuente y ser procesado en un tribunal federal. Sin embargo, según el informe, cuando los solicitantes de asilo se presentaban según lo requerido, la Patrulla Fronteriza a menudo los rechazaba.
“Esto puede haber llevado a que los solicitantes de asilo en los puertos de entrada intentaran cruzar la frontera ilegalmente”, concluyó el informe. En entrevistas con detenidos, el Inspector General se enteró de que, en algunos casos, “cruzaron la frontera ilegalmente después de que inicialmente fueron rechazados en los puertos de entrada”.

Niños en jaulas hasta por 25 días
El informe también encontró que el DHS no siguió los procedimientos que regulan el tiempo límite en que los niños pueden permanecer en una suerte de jaulas de detención. La ley requiere que los niños detenidos sean entregados a la Oficina de Reasentamiento de Refugiados dentro de las primeras 72 horas de ser detenidos, para su colocación en refugios regulados por el estado o en hogares de acogida.
El Inspector General descubrió que la Patrulla Fronteriza “sobrepasó el período de 72 horas en muchos casos”. En una muestra que el equipo del Inspector General estudió, el 42% de los niños permaneció recluido durante más de 72 horas en las instalaciones de detención de la Patrulla Fronteriza, que eran sumamente inadecuadas. Algunos niños en el Valle del Río Grande fueron retenidos durante 25 días por la Patrulla Fronteriza, antes de ser trasladados a la Oficina de Reasentamiento de Refugiados.

Sin acceso a las bases de datos
Cuando se separaron a las familias, ni ICE, que encarceló a muchos de los padres, ni la Oficina de Reasentamiento de Refugiados tuvieron acceso a las bases de datos de la Patrulla Fronteriza y, por lo tanto, no pudieron decirles a los padres dónde estaban detenidos sus hijos. En muchos casos, las bases de datos disponibles ni siquiera señalaron que el adulto había venido a los Estados Unidos con un niño.
El 23 de junio del 2018, el DHS anunció que este problema se había corregido y que se había creado una “base de datos central”, a la que podían acceder ICE, la Patrulla Fronteriza y la Oficina de Reasentamiento de Refugiados. “Sin embargo”, el Inspector General, “no encontró evidencia de que exista tal base de datos”. Ellos ¡simplemente mintieron!

“Falta de fiabilidad” generalizada
Cuando el Inspector General le “solicitó a ICE información que debería haber sido accesible para esta agencia, a través de la base de datos central (por ejemplo, la información sobre la ubicación actual de los niños separados), ICE no tuvo acceso a la información”, dice el informe, “incluso, después del anuncio de la nueva base de datos”, el DHS se vio obligado a reconocer al Inspector General “que no existe una interfaz electrónica directa”, entre las diferentes agencias que se ocupan de las familias detenidas y separadas.
El informe también encontró una “falta de fiabilidad” generalizada en los datos publicados por el Departamento de Seguridad Nacional sobre las familias separadas. Según el informe:

En el curso de esta revisión, la OIG [Oficina del Inspector General] realizó varias solicitudes al DHS para obtener datos relacionados con las separaciones y reunificaciones de familias extranjeras. Por ejemplo, la OIG solicitó una lista de cada niño extranjero separado de un adulto desde el 19 de abril del 2018, así como la información básica sobre cada niño, incluida la fecha de nacimiento del niño; la fecha de detención, separación y (si corresponde) reunificación del niño; y la(s) ubicación(es) en la que se mantuvo al menor mientras estaba bajo la custodia del DHS. El DHS tardó varias semanas en proporcionar los datos solicitados, lo que indica que el Departamento no mantiene los datos en un formato de fácil acceso. Además, los datos que el DHS suministró finalmente estaban incompletos y eran inconsistentes, lo que generó dudas sobre su confiabilidad.
Cuando finalmente se proporcionó la información solicitada a la Oficina del Inspector General, una revisión mostró que faltaban “varios niños que la OIG identificó de forma independiente como separados de un adulto”. Además, a veces al Inspector General se le proporcionaron datos de diferentes fuentes del DHS sobre los mismos detenidos y esos datos, a menudo, eran inconsistentes en todas las bases de datos. Al examinar los conjuntos de datos, el Inspector General descubrió que el anuncio del DHS en julio, de que todos los niños separados habían reunido con sus padres no era cierto. Encontró al menos una instancia donde un padre y un niño no fueron reunidos hasta septiembre.

Fuente: https://longislandwins.com/news/national/homeland-security-lied-about-family-separation-says-inspector-general-report/

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