Voces de la caravana: La “dictadura” respaldada por EE.UU. los hacen huir

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El presidente Trump le echa la culpa a los gobernantes centroamericanos por la Caravana de Migrantes que comenzó en Honduras, tiene razón, pero solo en parte. La otra parte de la verdad es que el detonante de la crisis fue la “dictadura” del presidente Juan Orlando Hernández, apoyada por EE.UU., según denuncian los propios integrantes de la caravana migrante y líderes sociales hondureños.
Fuente: Russia Today
A lo largo de varias entrevistas realizadas por Rusia Toda (RT) a los hondureños que conforman la caravana migrante, la gran mayoría de ellos coincide en que decidieron salir del país debido a la falta de trabajo, así como el aumento en el precio de los alimentos y el combustible. Cuando se les pregunta qué provocó esa situación, muchos de ellos señalan la crisis política desatada a raíz del cuestionado triunfo de Hernández a la presidencia de Honduras como el acontecimiento que detonó un éxodo migratorio sin precedentes.
“Esto es una crisis política, porque los políticos allá todo el dinero se lo están comiendo, se lo están robando. Juan Orlando Hernández le da trabajo a los de él”, asegura Alexis Lagos, uno de los migrantes hondureños que acampa en el Estadio Jesús ‘Palillo’ Martínez, ubicado al oriente de la Ciudad de México.
“A Salvador Narrarla le robaron la presidencia”, afirma. “Ellos tienen como una manta en frente para que los problemas no salgan del país”.

Tres hijos y tres meses sin trabajar
Alexis Lagos relata que trabajaba como albañil. Tenía tres meses sin encontrar oportunidad de empleo, a pesar de que tiene tres hijos y apoya a su madre. “No tuve otra opción, porque no teníamos para comer”, cuenta.
Durante la travesía, le tocó presenciar la muerte de su primo en la ciudad de Tapachula, Chiapas, al sur de México.
“La parte más difícil de mi vida es que teníamos tres personas y un primo mío se murió en el camino. Esa fue la parte más dura de esta osadía”, relata Alexis, quien desconoce las causas médicas que ocasionaron el fallecimiento de su familiar.
Pero Alexis no es el único en considerar que la situación en Honduras se recrudeció a partir del actual gobierno.

Huyendo de una “dictadura”
Mientras espera en una de las carpas que se han instalado en el campamento para ser atendida por un padecimiento de asma, Isis Guzmán intenta recordar cuándo comenzó a deteriorarse la situación en Honduras: “Eso viene siendo desde hace cuatro años”, dice.
“Desde hace seis”, la corrige Edil Antonio García, quien trabajaba como mecánico en Honduras. “Desde que Juan Orlando ganó la presidencia el empleo se fue para abajo”, afirma.
Mientras varios migrantes centroamericanos hacen fila para recibir un poco de comida en el campamento instalado en Ciudad de México, un soldador hondureño, que porta una camiseta roja del Chapulín Colorado, cuenta cómo decidió salir de su país para escapar de lo que considera una “dictadura”.

El producto de una imposición
“El sistema de vida no es muy bueno: salud, el sistema monetario, todo eso. La canasta básica es muy alta y uno trata de tener una vida mejor de la que nos ofrecían, uno trata de venirse de una dictadura”, relata el hombre, quien considera que el gobierno de Juan Orlando Hernández fue producto de una imposición.
Hermes Ramos es un joven de 23 años que trabajaba como albañil y carpintero antes de salir de Honduras. Ganaba 2,400 lempiras a la semana (100 dólares) cuando llegaba a tener trabajo.
“Y si no hay trabajo, ¿qué puede hacer uno? La mayoría de los jóvenes roban allá, los matan jovencitos, de 15 o 16 años. No hay trabajo. La canasta básica está muy alta. El combustible sube cada lunes”, se queja Hermes.
Le preguntan cuándo se agravó la situación y responde: “Desde que entró el presidente”.

“¡Ellos (EE.UU.) son los invasores!”
Para el periodista y activista Bartolo Fuentes, quien es señalado por el gobierno de Honduras de ser el principal orquestador de la caravana migrante, la situación política de Honduras está vinculada a la injerencia de EE.UU. en Centroamérica.
“¡Ellos son los invasores! Nosotros no invadimos EE.UU. Si Donald Trump no lo sabe, hace más de cien años en Honduras hubo más de 200 empresas mineras sacando el mineral de nuestro país sin pagar nada por esos metales que se llevaron. ¿Y qué quedó en nuestras comunidades? ¡Los puros hoyos! Los hombres y mujeres enfermos, y los pueblos en la miseria”, señala Fuentes.

El golpe de estado del 2009 y la admisión de Hillary
Otros críticos del actual régimen hondureño consideran que la manera en que EE.UU. apoyó el golpe de Estado ocurrido el 28 de junio del 2009 contra el entonces presidente de ese país, Manuel Zelaya, así como el respaldo de Washington a Juan Orlando Hernández, acusado de haber cometido fraude en las elecciones de 2017, explican las causas políticas que originaron el éxodo masivo de la caravana migrante.
La entonces Secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, reconoció haber operado políticamente para impedir el regreso de Zelaya y apoyar las elecciones celebradas por los golpistas. Todo esto en la primera presidencia de Barack Obama.
“En los días siguientes del golpe hablé con mis homólogos de todo el hemisferio, incluida la secretaria Patricia Espinosa, en México, con el objetivo de organizar rápidamente unas elecciones que tuvieran como resultado hacer irrelevante la cuestión de Zelaya”, según reconoció Clinton en su libro Decisiones difíciles.
Desde entonces, Honduras vive un clima de inestabilidad política que ha repercutido en las condiciones de vida de la gente.

Fuente: https://actualidad.rt.com/actualidad/294897-hondurenos-crisis-migratoria-dictadura