Padres latinos de bajos ingresos llevan una vida estresante

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Redacción LTH
Una nueva investigación de The National Research Center on Hispanic Children & Families, ha encontrado que porcentaje considerable de los padres y madres latinos tienen bajos ingresos, ganan salarios de pobreza, trabajan a tiempo parcial (porque no pueden hallar uno a tiempo completo), tienen horarios de trabajo irregulares, les falta un seguro de salud provisto por el empleador y sufren de otras condiciones que tienen el potencial de impactar negativamente en sus hijos.
Entre los padres hispanos de bajos ingresos que trabajan, según el estudio, el 33% son padres inmigrantes, el 26% son padres nacidos en EE.UU., y el 25% de las madres (nacidas tanto en el extranjero como en los EE.UU.) enfrentaron tres o más de las condiciones laborales citadas anteriormente, todas las cuales puede tener un efecto negativo en su bienestar, aumentar el conflicto familiar y limitar la cantidad de tiempo que los padres tienen para pasar con sus hijos.

Afecta el desarrollo de los hijos
“Sabemos que las características del trabajo de un padre, más allá de la cantidad de dinero que ganen, afectan el desarrollo de su hijo y su posterior movilidad social”, dijo Elizabeth Wildsmith, demógrafa familiar del Centro Hispano y Child Trends, y autora principal del informe. “La cantidad de tiempo que los padres pasan en el trabajo, además de los beneficios limitados que reciben, afecta el tiempo, la energía, la salud y las relaciones de los padres, lo cual tiene un impacto directo en los niños”.
En el informe, Wildsmith, la principal investigadora científica María Ramos-Olazagasti y la principal analista investigadora Marta Alvira-Hammond, analizaron los datos de la Encuesta de Ingresos y Participación en Programas del 2014, del Buró del Censo de los EE.UU., para describir las características laborales de las familias hispanas de bajos ingresos en cuatro dominios: Seguridad laboral, Horario de trabajo, Ganancias y Seguro de salud provisto por el empleador.

Hallazgos claves del estudio
Según los resultados de la investigación, la mayoría de los padres hispanos de bajos ingresos (el 61% de los nacidos en los Estados Unidos y el 83% de los nacidos en el extranjero) tuvieron un empleo en cualquier mes de 2013, mientras que el 49% de las madres hispanas nacidas en los Estados Unidos y el 38% de las madres hispanas nacidas en el extranjero informaron lo mismo. Entre estos padres hispanos de bajos ingresos que trabajan:
– El 45% de los padres hispanos de bajos ingresos nacidos en los EE.UU. y el 51% de los trabajadores hispanos nacidos en el extranjero, informaron que tenían un horario no estándar (es decir, fuera del horario habitual de lunes a viernes). Entre las madres hispanas de bajos ingresos que trabajan, estas cifras fueron 56% y 48%, respectivamente.
– El 50% de los padres hispanos de bajos ingresos nacidos en los EE.UU. y el 35% de los padres hispanos inmigrantes de bajos ingresos, tenían empleos con un seguro médico patrocinado por el empleador. Entre las madres hispanas de bajos ingresos que trabajan, estas cifras fueron 56% y 42%, respectivamente.

Empleados por sus bajos salarios
El informe también compara las condiciones de trabajo de los padres hispanos de bajos ingresos, con sus contrapartes blancas y negras. Los padres hispanos de bajos ingresos nacidos en el extranjero tienen más probabilidades de ser empleados que sus homólogos nacidos en Estados Unidos, negros y blancos, mientras que las madres hispanas nacidas en el extranjero son las que tienen menos probabilidades de ser empleadas.
Entre las madres que trabajan, las hispanas nacidas en los EE.UU. tenían más probabilidades de informar que tenían un trabajo involuntario a tiempo parcial, que las madres blancas de bajos ingresos. Además, los padres y madres hispanos nacidos en el extranjero, eran menos propensos que otros padres de bajos ingresos a tener acceso a un seguro de salud patrocinado por el empleador.

Lo que podría ayudar a los padres
“Las familias hispanas de bajos ingresos enfrentan muchos de los mismos desafíos que enfrentan otras familias de bajos ingresos”, señaló Wildsmith. “Las políticas que se centran en alinear mejores condiciones de trabajo con las necesidades familiares —incluyen salarios más altos, horarios de trabajo flexibles y beneficios más integrales— pueden ayudar a apoyar a estas familias y sus hijos”.
“Los apoyos adicionales”, agregó Wildsmith, “como el acceso al cuidado infantil asequible y de alta calidad, por ejemplo, también pueden ayudar a aliviar algunos de los factores estresantes asociados con el trabajo”.

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